domingo, 22 de septiembre de 2019

Entrevista Radial "Diseñando tu vida con consciencia"



La semana pasada, Julita Alonso, de Urban Health, de Radio Infinita, me sorprendió con la oferta de un espacio que se abrió en la radio “por accidente” y decidí tomarlo. El jueves 19 de septiembre nos juntamos a “tomar un café al aire”. Había que definir un tema para la entrevista y me encantó la idea de hablar sobre cómo nosotros, a voluntad, podemos convertirnos en los diseñadores de nuestra vida, con consciencia. La entrevista fluyó muy bien, como juntarse con una vieja amiga que uno no ve hace mucho tiempo… hablando de cosas que nos nutren el alma, no sólo a nosotras, que fuimos las que conversamos, sino el ser capaz de llegar a tanta gente. Me encantaron los comentarios de los radioescuchas, que fueron un montón… nuevamente, es este tipo de cosas lo que le da sentido a mi profesión; y el amor que siento, lo que hace que sea mi vocación…

Acá les comparto el link de la entrevista en mención; link de Facebook. Esta entrevista también la pueden encontrar en podcasts de iTunes, Spotify y Deezer… ¡sin anuncios!


..

domingo, 15 de septiembre de 2019

Entrevista radial."Lo que crees, creas"



Este jueves que pasó, 12 de septiembre, tuve el gusto de ser entrevistada por Keila Castillo, del programa Hogar & Estilo, de Radio Punto. Me encantó la manera en que fluyó la entrevista, tan natural y tan espontánea. Y tocamos uno de mis temas favoritos: Las creencias. Y el poder de lo que nuestras creencias hacen en nuestra vida, para bien o para mal. Cómo el poder transformarlas puede cambiar completamente nuestra vida, incluso nuestra biología, según lo demuestra la epigenética.

Comparto el link de YouTube acá para el que quiera enterarse un poco sobre este poder que reside en todos los seres humanos…




.
.




martes, 26 de abril de 2016

ReCreArte a través del maquillaje

En los últimos meses he retomado un gusto que tuve en el pasado – uno en el que incluso trabajé por un tiempo. El maquillaje. Y me “pegó” duro… Es impresionante lo que la tecnología ha avanzado en esta área, como en todas. Muchas cosas que ni existían en la época en que yo maquillaba.

A mis hijas les da mucha risa verme pura niña comprando “juguetes” en Internet, en algunas tiendas y también verme “jugar” con los pinceles y los menjurjes en el espejo de mi baño… Yo les digo que me encanta pintar. De hecho, si algo que la gente que me conoció de niña recuerda de mí, es mi talento por la pintura. Un talento que abandoné al salir del colegio. Ya no tengo ganas de hacer figura humana a lápiz… ahora quiero usar pinceles con sombras, rubores y crayones de labios de muchos colores… Para mí, es arte, es diversión y relajación, sólo que en una forma menos tradicional.

domingo, 14 de junio de 2015

Reconocer para Transformar

Hace más o menos dos años finalmente me decidí a abrir mi página en Facebook, “Sentir para Sanar” y mi blog, solangedufourq.blogspot.com. No lo había hecho antes porque, según mi ego, “aún no estaba lista”. El título había llegado a mí mucho tiempo antes… llegó y se instaló en mi corazón, esperando que yo me animara a darle forma.

Hoy, MIL “likes” después en Facebook retomo el tema de Sentir para Sanar. Sigue siendo válido, pero en mí algo se ha transformado. Ahora creo que el concepto que me hace más sentido es RECONOCER para TRANSFORMAR.

Hay cosas que no podemos reconocer... cosas que no queremos ver o simplemente no nos atrevemos a ver. Pero cuando reconocemos algo, por más doloroso o incómodo que sea, podemos hacer algo al respecto.

domingo, 10 de mayo de 2015

No estoy dispuesta a ceder mi pedazo de pastel

Estos días me choca muchísimo ver algunas de las publicaciones en los medios sociales y masivos con ocasión del día de la madre. Me da escalofríos leer algunos de estos mensajes y me da aún más escalofríos leer los comentarios de la gente al respecto.

Típico: “Madre… esa mujer que lleva el dolor y las preocupaciones por dentro, pero lo calla y sonríe para no preocupar a los demás”; “esa mujer que se entrega a su labor sin importar lo que pase con ella”, “esa mujer que siempre está contenta, siempre es paciente y siempre abnegada; que aunque esté enferma, no haya dormido, tenga que trabajar, igual se entrega a las necesidades de los demás” o como ése video HORRIBLE que anda circulando, en donde al final el hijo le dice a la madre: “gracias por comprarme ropa buena para mi primer trabajo y por sacarme de las deudas cuando estoy hasta el carajo…”

sábado, 9 de mayo de 2015

Nuestro nombre: una marca indeleble

El nombre que estaba dispuesto para mí al nacer, era Sofía. En honor a mi mamá. Pero justo antes de que mi papá saliera para el registro civil a inscribirme, mi abuela materna le recordó que él siempre había querido nombrar a una hija Solange. No porque supiera su significado, ni nada por el estilo. Porque desde que lo escuchó, quedó fascinado.

En alguno de mis artículos de este blog mencioné el año pasado que había descubierto el significado de mi nombre: “Consagrada solemnemente.” Pero no busqué nada más.

No sé por qué nunca antes me había interesado en saber su significado. En realidad, ahora que lo pienso, es curioso, pues siempre me ha atraído como la astrología, la numerología, nuestro sexo, los nahuales mayas y ahora los neurotransmisores, marcan nuestra personalidad. Hace muchos años que sé que el nombre también. Y, no sólo eso sino que, viviendo en Guatemala, en donde quizás habremos menos de cinco personas de nombre Solange, la mayoría de gente, lo primero que me pregunta es “¿Y qué significa tu nombre?”. A lo que siempre respondí, “no sé.”

Cuando descubrí el año pasado que significaba Consagrada Solemnemente, me encantó… mis papás, sin saberlo, marcaron mi destino. Sí, mi vida está consagrada solemnemente a Dios. No en el sentido tradicional de la palabra – o lo que concebimos como una persona consagrada a Dios. Y menos solemne. De solemne no tengo ni un pelo.

domingo, 12 de abril de 2015

Tus creencias: una cuestión de vida o muerte




Nací en una familia en donde mis antepasados se morían de 50 y pico años. Del corazón; infartos masivos o derrames. Crecí creyendo que me moriría a esa edad. Y mi mamá nos dijo toda la vida que ella moriría igual que su papá, a la misma edad. Era una verdad absoluta para ella, aunque ahora entiendo que era sólo una creencia. 

Trece días antes de su muerte, un 1° de noviembre, mi mamá se sentó a hablar con mi hermanita de 18 años después del tradicional fiambre. Había llegado el momento en el cronograma. Y en esa charla le dio todas las indicaciones para su velorio y su entierro. Tenía deseos bien específicos; creencias muy expansivas sobre la muerte, creo yo – excepto por la premura de morir y la necesidad de ser leal a su familia en la enfermedad y la muerte. 

viernes, 10 de abril de 2015

Cada uno a lo suyo

Esta semana cambié mi laptop, la cual trae una nueva versión de sistema operativo. No sólo eso, sino que, además, por supuesto tuve que cambiar la versión de Office. Y se me ocurrió configurar mi cuenta de correo en Outlook - SOLA. Y, además, me puse a pasarle los documentos de mi máquina anterior – de los cuales hice back up ayer. Llevo más de seis horas haciendo esto y aún no he podido terminar. No sólo eso, sino que accidentalmente borré el back up de Mis Documentos. Dentro de la frustración, la impotencia y el enojo que tengo encima, agradezco sinceramente que haya profesionales que disfrutan hacer este tipo de cosas tanto como yo disfruto hacer lo que hago.
Sé que para un ingeniero en sistemas sería un verdadero reto sentarse frente a una niña que fue violada, frente a un hombre que se siente humillado o que tiene pánico o una persona que tiene fobia a los temblores. Aún con un tutorial en “YouTube”, sería un poco difícil para él la situación. No tendría ni la más mínima idea de qué decirle a una persona que está pasando por una depresión, que cree que no es merecedora del amor de Dios, que su vida no tiene remedio, que es sucia y depravada porque desea tener intimidad con su pareja o que no se atreve a pararse frente a un público numeroso aunque de eso dependa su trabajo y su única fuente de ingresos. Y, si no tendría ni la más mínima idea de qué decirle, menos aún sabría qué hacer con ello. 

domingo, 4 de enero de 2015

Propósitos de Año Nuevo: ¿Me los creo o no? ¿Los logro o no?



Muchas personas hacen un listado de propósitos de año nuevo… la cosa es ¿Los cumplen?

A pesar de que algunas se lo toman muy en serio e incluso definen estrategias, tácticas y tiempos específicos para lograr sus metas, al más sofisticado estilo del mercadeo y otros hacen listados bastante escuetos e intangibles.., me atrevería a decir que pocas personas cumplen lo que se proponen. 

En algún momento dejé de hacer estos listados yo misma. No los cumplía. Para febrero ya ni me acordaba de ellos. Y, al revisarlos, tiempo después generaba cierta sensación de frustración… proponiéndome comenzar de nuevo hasta al año siguiente.

Sin embargo, hace poco, tomando mi primer curso de PSYCH-K®, una técnica orientada a cambiar creencias a nivel subconsciente de forma inmediata, nos trajo a la consciencia este tema la instructora. Que generalmente no logramos nuestras metas porque no tenemos las creencias que nos ayuden a lograrlas… y ¡me resonó tanto, tanto! A ver, déjenme explicarme un poco más…

sábado, 20 de septiembre de 2014

Confesión: No soy perfecta

Eventualmente me pasa que alguna persona me comenta, normalmente con valentía pero otras veces con miedo, a veces con amor y humildad y otras con soberbia y desprecio, que se dio cuenta de que yo no soy perfecta… ¿¿¿???

Y esta persona me dice le sorprende darse cuenta de que a veces tengo miedo, que pierdo el
equilibrio, que me enojo, que me enfermo, que me canso, que siento tristeza, que me tomo mi tiempo para sanar, que tengo asuntos inconclusos en mi vida, que no soy una persona que se mantiene en equilibrio, balance y paz el 100% del tiempo… ni nada por el estilo… ¿¿¿???

No me ha pasado solamente en esta época de mi vida; me pasó también en el pasado, cuando buscaba vehementemente a Dios a través de la iglesia, el único camino que entonces conocía. Alguna gente, con sarcasmo me decía que no era perfecta a pesar de estar tan cerquita de Él… Yo pensaba que era PRECISAMENTE porque no era perfecta que lo buscaba con tanto anhelo, con tanta ansia, porque sentía que había tantas cosas sucediendo en mi vida y que no podía con ellas…

viernes, 13 de junio de 2014

Mundial de fútbol + Redes sociales = ¿Excluir el respeto?

El mundial de fútbol de Sudáfrica 2010 fue el primero que yo viví con redes sociales.

Fue interesante ser testigo de la increíble velocidad de acceso a la información, el entusiasmo de la gente, sus expectativas, sus pasiones, sus locuras, los chistes tan creativos a los pocos segundos de que sucedía algo en un partido. Fue una experiencia altamente contagiosa.  Fue esa vivencia colectiva “virtual” de la que cada vez más de nosotros somos testigos o formamos parte de ella.

Sin embargo, hubo algo que me disgustó muchísimo… las groserías. Así como somos libres de expresar nuestra pasión por un equipo y nuestro entusiasmo, así también somos libres de expresar nuestras aversiones.

Hay gente que normalmente publica cosas positivas, cosas de amor, de transformación, de empatía, de compasión… Y estos días es como si saliera “su otro yo”. Y comienzan a publicar groserías de todo tipo en contra de los “equipos que no son de su predilección” y los fanáticos de estos con total libertad. Claro, están también los que son patanes siempre.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Cuando Dios nos obliga a vernos: Ser Madre

Hace dos semanas recibí una llamada de una de las orientadoras del colegio donde estudian mis hijas. Era para solicitarme que les diera una charla sobre cómo empoderar a las niñas en la transición de primaria a secundaria.
En el momento en que iba a responderle que yo no soy psicóloga y que por favor solicitara esta charla a alguien más, asumiendo que querían algo tradicional en donde se describiera el perfil de una niña de esa edad, datos teóricos de cómo ser una madre ideal y esas cosas, ella me interrumpió. Me dijo que la razón por la que me requerían a mí esta charla, era porque consideraban que mi hija, que está viviendo esta transición, lo ha hecho de manera tan fácil, de forma tan empoderada que las maestras lo habían solicitado así.
Yo no salía de mi asombro... quedé de responderle más tarde.

viernes, 7 de marzo de 2014

Gozar de ser mujer, contra todo pronóstico

Crecí sólo entre mujeres. Nacimos cuatro niñas y fuimos criadas por nuestra mamá, con ayuda de una amorosa Nana que aún es parte de la familia. La mayoría del tiempo estuve en colegio de mujeres; incluso me gradué de uno que diría que es feminista. Hace seis años que vivo sola con mis dos hijas mujeres y estoy rodeada por muchas amigas. Hasta la música que escucho es de mujeres.
Sin embargo, no aprendí a amar ser mujer. No a un nivel profundo. Aún si nadie que me conozca de toda la vida diría que es así, sino todo lo contrario.
He sido una rebelde toda mi vida; mas no siempre tuve la fortaleza ni la congruencia como para ser fiel a mis ideas. Sobre todo con mis parejas. Podían no gustarme muchas cosas, pero al final, el miedo inconsciente a ser rechazada, a no ser amada o a ser abandonaba triunfaba, muy a pesar de mí misma…
Aunque aparentemente toda la vida he sido una aguerrida defensora de la mujer y del Ser Mujer, no sabía apreciar ni amar mi ser mujer.

domingo, 23 de febrero de 2014

Miedo: Un verdadero diamante en bruto

El miedo. Tan escurridizo y misterioso que se inventa mil y un nombres para no ser descubierto.  Celos, envidia, enojo, tristeza, timidez, culpa, vergüenza, comparación, insuficiencia, crítica… O incluso conceptos aceptados socialmente, como “por respeto”, “sé modesto”,  “pasa desapercibido”, “hay que obedecer”…  todo, al final, puro miedo.

A veces aparece en forma de “verdades universales”, paradigmas, creencias generalizadas – de tu familia, de tu grupo o de tu género – que hasta se sienten cómodas. Nos sirven de excusa para no tener que pasar por todo lo que implica desafiar a todos los defienden esos conceptos a capa y espada. Son como viejos amigos que nos acompañan en el día a día.  Se vuelven parte de nuestra personalidad, de nuestro carácter o en nuestra personalidad en sí: el tímido, la víctima, el enfermito, la pobrecita, el “recha”… ¡En fin!

En el miedo ni siquiera importa si estás solo o acompañado. En familia por ejemplo, a la mayoría se nos enseña – tácitamente – a ocultarlo. Es un tema que no se habla abiertamente. Todos saben en algún nivel que existen… incluso se comparte. “Todo va a estar bien”, se nos dice del diente al labio; pero se lo que se vive es miedo y ausencia de fe. No hay congruencia.

domingo, 16 de febrero de 2014

El alto precio de la congruencia

Aprender a ser congruente, a usar mi intuición, es algo que me ha tomado mucho esfuerzo, mucho trabajo personal y mucha consciencia. Me ha costado también muchas amistades, negocios, “aparentes oportunidades”, severas críticas, alejamientos, etc. Y ha requerido de mi parte una enorme valentía, persistencia, determinación y fe. He tenido que aprender a abrazar la incertidumbre.

En mis conferencias me encanta comparar el cuerpo humano con un termómetro o “indicador” de nuestra intuición. Porque así lo veo yo. Nuestras sensaciones físicas, así como nuestras emociones, son indicadores, tan claros como los números decimales de un termómetro electrónico. Sólo hay que poner atención, aprender a usarlo… igual que con uno de esos sofisticados aparatos electrónicos.

Llevo más o menos siete años de haber iniciado este camino de “despertar espiritual”. Y, poco a poco, uso mejor mi intuición. A veces me sorprendo alegremente reconociendo de inmediato una sensación física desagradable que me dice: “Esto no es para ti. Apártate.” Ni lo cuestiono y me aparto. Otras veces me descubro sintiendo un cuantioso placer y armonía en todo mi cuerpo al observar un atardecer, un lindo jardín, los ojos de mi perrito cuando lo acaricio, un grupo de personas riendo o al sentir la sensación de los brazos de mis hijas a mi alrededor cuando nos apapachamos viendo una película, o al escuchar un profundo silencio o una melodía hermosa… 

miércoles, 15 de enero de 2014

¿Soy intimidante o consciente?

Hace un par de días me reuní con un amigo a revisar una propuesta de trabajo. Un amigo de mi camino espiritual. Después de hablar de la propuesta, salió a la conversación el hecho de que terminé con mi última pareja y las razones por las cuales esto se había dado. Él se quedó confundido cuando acabé de contarle… Definitivamente consideraba que era justificable… pero no entendía los pormenores. Se puso las manos en la cabeza y dijo: “(los hombres) ¡Estamos en pañales!”.

Para mis amigas mujeres la cosa no pudo estar más clara. Lo captaron inmediatamente. Muchas con historias de abuso de poder por parte de hombres en sus vidas. Casi todas en un proceso de sanación, de crecimiento espiritual. Ninguna ya dispuesta a “volver atrás” y a ser la misma de antes. No más acallar sus voces internas, hacerse pequeñas para que el que esté a su lado se pueda sentir grande, apagar su luz para que otros brillen, vivir una vida sin sentido, pero “cumpliendo su deber de mujeres”. Siendo “buenas.”


jueves, 9 de enero de 2014

Aprendiendo a ser yo, a ser "egoísta"

Fui criada para complacer las expectativas de los demás, para “encajar”. La única persona que trató de enseñarme algo diferente fue mi mamá, pero no fue congruente, no tenía los recursos emocionales para serlo. No me era fácil. Peleaba conmigo misma porque lo que yo “era de verdad”, lo que yo pensaba, lo que yo sentía, lo que yo quería hacer no tenía nada que ver con lo que se suponía que fuera, pensara, sintiera, hiciera… soy una rebelde por naturaleza.

Pasé muchos momentos dolorosos, mucha tristeza, mucha rabia... Me sentía sofocada, atrapada. Y terminé comprando el punto de vista de que yo simplemente estaba mal, tenía un problema serio, un problema de fondo…

No sabía que el sufrimiento no es real, sino una elección, así que sufrí mucho. Dejé que mi mente fuera mi ama y le diera rienda suelta a los pensamientos de víctima; todos ellos hicieron que la experiencia pareciera muy real. Sólo era víctima de mis elecciones y de mi falta de fe.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Aquellos que ya no están conmigo

Este año fue un buen año. Un año maravilloso más bien. Hubo de todo. Hubo alegrías, nervios, retos, resistencia, satisfacciones, mucho amor, aprendizajes, regalos, logros, pruebas, sorpresas, confrontaciones, gozo…

Varias personas nuevas llegaron a mi vida, personas maravillosas, que han sido y siguen siendo una contribución en mi vida. Personas que han abierto su mente, su alma y su corazón conmigo y me han permitido abrirme a mí también con ellas.
Otras, personas maravillosas también, se fueron. Algunas para siempre. Algunas incluso de esta dimensión. Personas realmente significativas en mi vida. Personas que amo. Personas con quienes compartí una parte sustancial de mi Ser, quedando profundamente unida a ellas de alma…

sábado, 30 de noviembre de 2013

Una gran amiga que se va


H
oy murió una amiga muy amada. Claudia. Murió después de una larga y tortuosa enfermedad, poco después de su mamá y su hermana, a quienes también quise mucho, que murieron de la misma enfermedad. Y aunque ella estaba en paz con su destino y yo, al final, también, digamos que mi corazón está… sensible. 

Claudia y yo nos conocimos en la adolescencia, en el colegio, pareciera que hace siglos... Fuimos muy cercanas durante muchos años, incluso con nuestras familias. Vivíamos cerca y compartíamos una gran variedad de cosas; entre ellas alegrías, secretos, objetivos, tristezas, travesuras, valores, dolores, momentos… Pero sobretodo, un amor muy profundo la una por la otra.
Ella fue una de las personas que más apoyo y más amor me brindó en esta etapa de mi vida y lo que fuera uno de los eventos más importantes de mi vida: la muerte de mi mamá, cuando yo tenía apenas 20 años. Nunca lo olvidaré. Mi mamá y ella se querían mucho también; las dos tenían un corazón dulce y maravilloso.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Un libro que me está enamorando...


H
ace unas semanas, como algunos de ustedes sabrán, decidí darle vacaciones a mi mente. Dejé los libros teóricos y empecé una novela. Aunque, en realidad, si he de ser honesta, no creo que cuente como novela… pero lo leí completo, después de más de año y medio de no leer uno. Leí “Cartas para Claudia”, de Jorge Bucay; qué, no sólo me encantó, sino que, además, profundizó mi admiración por el escritor; este psicólogo argentino tan auténtico, tan profundo, tan simple, tan maravilloso, tan amoroso, tan rebelde y tan sabio…

Así que me siento feliz de “estar en la jugada” de nuevo… leer que es algo que me produce tanto gozo! Al terminar, rápidamente me dirigí a mi librera a elegir “al siguiente candidato.” La boca se me hacía agua de ver tanto libro por escoger… y los ojos me brillaban. Pero me contuve. Tenía que ser congruente con mi decisión. Elegiría algo sencillo, algo con lo que pudiera fluir y no hacer trabajar a mi mente con teoría sobre la mente y el espíritu humano, el amor, el ego, en fin… Así que elegí para continuar un libro sencillo que había leído hace más de diez años: El Alquimista, de Paulo Coelho. Al principio pude fluir… Sin embargo, sentía muy extraño que – aunque no me recordara qué seguía ni en qué termina – ya todas las imágenes estaban construidas en mi mente. Era como… como ir descubriendo algo, porque lo había olvidado por completo, pero al mismo tiempo algo que ya conocía de memoria… no sé describirlo mejor… y, aunque lo disfrutaba, digamos que carecía de motivación sin la posibilidad de crear las imágenes, las sensaciones, los sonidos, los olores… Lo dejé. A la fuerza, ni el pan es bueno.