Mostrando entradas con la etiqueta sabiduría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sabiduría. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de abril de 2015

Tus creencias: una cuestión de vida o muerte




Nací en una familia en donde mis antepasados se morían de 50 y pico años. Del corazón; infartos masivos o derrames. Crecí creyendo que me moriría a esa edad. Y mi mamá nos dijo toda la vida que ella moriría igual que su papá, a la misma edad. Era una verdad absoluta para ella, aunque ahora entiendo que era sólo una creencia. 

Trece días antes de su muerte, un 1° de noviembre, mi mamá se sentó a hablar con mi hermanita de 18 años después del tradicional fiambre. Había llegado el momento en el cronograma. Y en esa charla le dio todas las indicaciones para su velorio y su entierro. Tenía deseos bien específicos; creencias muy expansivas sobre la muerte, creo yo – excepto por la premura de morir y la necesidad de ser leal a su familia en la enfermedad y la muerte. 

martes, 12 de noviembre de 2013

Menopausia: Botando paradigmas


D
espués de ser la “paciente” más cumplida de mi ginecólogo y no dejar de hacerme ningún control durante toda mi vida, por razones que no vienen al asunto, dejé de ir a controles por cinco años. Este año volví después de esa larga ausencia.

Al entrar, habiéndome ya yo juzgado y sintiéndome culpable por “semejante irresponsabilidad” y avergonzada por haber “traicionado” a mi ginecólogo con mi larga ausencia, me desviví en explicaciones sobre la misma, mostrando análisis que me había hecho otro médico y mil cosas más. Mi ginecólogo no pudo hacer más que revisarlos y decirme que todo estaba bien. Estaba muy contento de verme de nuevo y yo de verlo a él. Inmediatamente volví a sentirme tan en paz y tan contenida como siempre me sentí en su consultorio. La relación que uno tiene – o que yo tengo más bien – con él es muy especial; después de todo no son los dientes o los pies lo que me revisa y, no solo eso, sino que, además, fue co-partícipe de dos de las más lindas aventuras que he tenido en mi vida: el nacimiento de mis dos hijas.