Mostrando entradas con la etiqueta honrar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta honrar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Aquellos que ya no están conmigo

Este año fue un buen año. Un año maravilloso más bien. Hubo de todo. Hubo alegrías, nervios, retos, resistencia, satisfacciones, mucho amor, aprendizajes, regalos, logros, pruebas, sorpresas, confrontaciones, gozo…

Varias personas nuevas llegaron a mi vida, personas maravillosas, que han sido y siguen siendo una contribución en mi vida. Personas que han abierto su mente, su alma y su corazón conmigo y me han permitido abrirme a mí también con ellas.
Otras, personas maravillosas también, se fueron. Algunas para siempre. Algunas incluso de esta dimensión. Personas realmente significativas en mi vida. Personas que amo. Personas con quienes compartí una parte sustancial de mi Ser, quedando profundamente unida a ellas de alma…

jueves, 31 de octubre de 2013

Día de Todos los Santos: Honrando a la familia


C
uando comencé este camino terapéutico era muy común encontrarme “dándome” cuenta de cosas en mí que habían sido provocadas por las dinámicas familiares en mi núcleo de origen. Era común escucharme a mí misma “reclamando” hacia atrás, hacia mis padres, mis abuelos, por lo que no es una realidad hoy y que “debería” ser o hubiera querido que fuese… constantemente peleando con aquello que “fue”.
Y entonces entré al camino de las Constelaciones Familiares. No tenía idea a lo que me metía. Si sabía lo impactante que podía ser este método terapéutico – a falta de un mejor nombre para llamarle – desarrollado por el ex Jesuita alemán, psicólogo, teólogo y pedagogo, Bert Hellinger. Y, sí, he encontrado una maravillosa forma de sanar, que ha logrado cosas sorprendentes en mi vida… y en la vida de muchos que conozco; pero encontré mucho más de lo que buscaba.
En la filosofía que Hellinger describe a partir de la observación de las Constelaciones Familiares encontré una nueva manera de concebir la vida. Una que parte de la gratitud hacia nuestros antepasados para poder tomar nuestra vida hoy. Una que se basa en el honrar “lo que fue” desde el corazón, para poder honrar lo que es hoy, para poder tomar lo que hoy me toca.
Y esta fue una de las cosas que me ayudó a cambiar completamente la forma de ver hacia atrás. Ahora, cada vez que siento confusión, duda, necesidad de apoyo o fortaleza, lo primero que hago es sentir a mis papás detrás de mí, sentir su fuerza. Y, cuando eso no alcanza, a mis abuelos también. Esto cambia completamente la situación.

miércoles, 5 de junio de 2013

Amarme para poder amar…


T
engo la firme creencia de que todos tenemos un ‘camino de vida’. Que cada uno de nosotros – aunque podamos tener diversos obstáculos en nuestra vida – tenemos un tema en específico en donde se nos dificulta más el avanzar. Para algunos es la salud, para otros la economía, para otros la carrera… y para algunos de nosotros, la pareja.
Durante mi vida he tenido varias parejas. Ha habido cosas ‘positivas’ y cosas ‘negativas’ en cada una de esas relaciones. Sin embargo, no siempre tuve el nivel de conciencia que tengo el día de hoy; antes pensaba que era mala suerte, malas elecciones, cosas del destino… Y, de esa manera, no tomaba lo positivo de ellas: el aprendizaje.

Poco a poco, mientras fui avanzando en este camino terapéutico fui aprendiendo que lo que nos rodea, nuestra realidad exterior, solamente es un reflejo de nuestra realidad interior… así que, poco a poco comencé a poner atención en lo que vivía para poder asimilar lo que me correspondía y sanarlo. Comencé a darme permiso de vivir de otra manera. Decidí cambiar mi realidad interior para poder cambiar mi realidad exterior.