T
|
engo la firme creencia de que todos
tenemos un ‘camino de vida’. Que cada uno de nosotros – aunque podamos tener
diversos obstáculos en nuestra vida – tenemos un tema en específico en donde se
nos dificulta más el avanzar. Para algunos es la salud, para otros la economía,
para otros la carrera… y para algunos de nosotros, la pareja.
Durante mi vida he tenido varias
parejas. Ha habido cosas ‘positivas’ y cosas ‘negativas’ en cada una de esas
relaciones. Sin embargo, no siempre tuve el nivel de conciencia que tengo el
día de hoy; antes pensaba que era mala suerte, malas elecciones, cosas del
destino… Y, de esa manera, no tomaba lo positivo de ellas: el aprendizaje.
Poco a poco, mientras fui avanzando en
este camino terapéutico fui aprendiendo que lo que nos rodea, nuestra realidad
exterior, solamente es un reflejo de nuestra realidad interior… así que, poco a
poco comencé a poner atención en lo que vivía para poder asimilar lo que me correspondía
y sanarlo. Comencé a darme permiso de vivir de otra manera. Decidí cambiar mi
realidad interior para poder cambiar mi realidad exterior.
